La Comunidad de religiosas Dominicas crece en Tomelloso

 

La comunidad de religiosas dominicas, en Tomelloso, crece

 

Tomelloso , 20- 09-13

Un saludo a todos vosotros desde esta ventana que me brinda la Congregaciónana  Soy Ana  Villar, religiosa Dominica de la Enseñanza. A  ello me he dedicado  con entusiasmo en Cataluña, con  los adolescentes y niños, a quienes sólo  puedo recordar  con gratitud y gozo.

Ahora  me encuentro entre vosotros. ¡Paradojas de la vida religiosa o si preferís del Evangelio!: Dejé allí una comunidad de hermanas que me quieren y a quienes quiero y aquí me encuentro con otra comunidad de hermanas con quienes nunca anteriormente había  convivido,  y  hasta el lugar me era completamente desconocido, y no obstante eso, desde el primer día me encuentro como en mi casa.

Cierto que a mis hermanas de Tomelloso  las conocía; he coincidido con ellas en encuentros, cursillos, días de retiro o de descanso…  pero no por eso deja de ser verdad lo que dice Jesús en el Evangelio: “En verdad os digo que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras por mi y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más –casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, -con persecuciones- y después, la vida eterna”  (Mc  10, 29-31).  Diréis que Jesús se está refiriendo más bien a la familia, a los lazos de sangre. Sí, pero sus palabras, como en este caso, alcanzan horizontes insospechados.

Por si alguien quiere saber la génesis de todo esto, lo explico.  Los religiosos, las religiosas, prometemos vivir en obediencia a Dios. Esta  voluntad de Dios, a nosotros, como a vosotros los laicos, se nos puede manifestar de muchas maneras y yo, la he descubierto a través de mi Priora General.  Fue ella quien me lo propuso en un diálogo conjunto de búsqueda de la voluntad de Dios. Y el resultado es  un ejemplo de lo que significa  obedecer en la vida religiosa. ¿No creéis que es muy bonito abandonar en Dios la propia voluntad? ¿Es que no es Él el que siempre quiere lo mejor para nosotros? ¿Y no es esto aquello a lo que también vosotros, desde vuestra propia situación, estáis llamados?

Las personas fácilmente establecemos límites geográficos , ideológicos, costumbristas, etc.. Eso no cuenta para el que vive desde  la libertad de los hijos de Dios. Por eso ha sido tan sencillo  (con matizaciones),   comenzar a ser manchega  desde el día en que llegué.

Mi primera tarea es conoceros: personas, ambiente, cultura;  en definitiva integrarme entre vosotros.   Tengo la impresión de que sois muy acogedores. Gracias.  Nos iremos viendo.

Ana