Juntos llamados a RECREAR, INNOVAR y RELANZAR

 

Era el mes de febrero y una convocatoria de formación nos hacía llegar hasta Zaragoza. En la convocatoria la fecha y el lema de “Juntos, llamados a Recrear e Innovar la misión compartida en la Congregación”

El lema ya lo decía todo, sin duda, iban a ser dos días dedicados a la reflexión, vivencia, de la misión compartida, unos días de iniciar la respuesta a uno de los Gritos del Capítulo General.

Era un Encuentro de hermanas y laicos. El que fuera una convocatoria conjunta no nos sorprendió porque ya hace tiempo que la Congregación somos todos y todos aportamos para enriquecerla y generar vida en su interior.

Cargados de maletas, fuimos llegando de cada uno de los lugares y de cada una de las presencias. En todos, la ilusión de reencontrarnos de nuevo y las expectativas de lo que haríamos esta vez para ir respondiendo al grito que nos había convocado.

Algunos llegaron el viernes día 10 de febrero, otros lo hicieron el sábado día 11 y cuando eran las diez de la mañana de un sábado lluvioso y de fuerte viento, estábamos ya todos reunidos para comenzar. Aquí comenzaba un despliegue de detalles que iba a estar presente a lo largo de los dos días del encuentro.

Este primer detalle que generó sorpresa, fue el recibimiento que nos hizo el Equipo de Formación Permanente; consistía en entregarnos una rosa perfumada. Una rosa que había sido realizada artesanalmente por Rosa, una hermana de la comunidad de Aranda; nos la perfumaron pero el perfume del cariño con el que fue elaborada ya lo traía desde tierras burgalesas.

Y así comenzó una bonita oración, todo decorado, ambientado con imágenes, textos del Pequeño Príncipe, que iba a ser el hilo conductor de toda la jornada del sábado y que ya estaba allí presente.

Una decoración cuidada, mimada y un simbolismo tan rico y profundo que conducía hasta el interior para rezar, para compartir lo reflexionado, para escuchar la palabra de Dios y que empujaba a iniciar la jornada cargados de energía.

Lema……. Símbolos…… oración……20170211_095128

Continuamos la mañana del sábado con el trabajo sobre el nuevo paradigma de la Misión Compartida.

Fue una charla de Olga Sanz, la que nos introdujo en las posibles vías de respuesta al grito al que es necesario responder.20170211_105342

Su exposición se basó en el concepto de Misión Compartida, en el nuevo paradigma que está surgiendo para transmitir y vivir dicha misión.

Hizo un paralelismo entre los elementos de la misión y el Principito. Anteriormente fue su experiencia personal, con respeto a la vivencia de la misión, lo que nos hizo comprender toda la exposición posterior. Fue el relato sencillo de dicha experiencia lo que enriqueció nuestra inteligencia interpersonal y nos dispuso a comprender el resto de la exposición en clave de experiencia, vivencia y compromiso.

Realizó una comparación entre los elementos de la misión compartida y el texto de “el Principito” y al igual que en el texto de Saint Etxupery, partimos de nuestro avión, el avión de la misión Compartida en el desierto. Descubrimos la riqueza del desierto para iniciar una obra creativa, para reparar nuestro avión -de nombre Evangelizar Educando- y relanzarlo de nuevo para los nuevos pasajeros del siglo XXI.

Y desde el desierto, el lugar del silencio, de la reflexión, fue surgiendo el resto de elementos constitutivos de la misión.

La seducción, palabra clave para entender la vida desde una misión determinada, era la rosa que nos había seducido en el pasado de la Congregación DEIC y que hoy es necesario seguir regándola, cuidándola, contemplándola, para que vayan surgiendo en ella nuevos pétalos para un mundo nuevo. Por ello se nos entregó sin duda una rosa al iniciar la jornada, la rosa que nos sedujo a todos y que sin esa seducción difícilmente llevaremos a cabo la misión.

En el desierto también conocimos al zorro y la necesidad de domesticar, de crear lazos, de generar en todos los que con nosotros comparten la misión, el convencimiento de que TODOS somos necesarios, de que es verdad que hay que tener necesidad los unos de los otros para emprender juntos caminos de misión.

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Y desde este domesticar, vimos la necesidad en el cambio de acepción de la palabra adjetivo, compartida, que acompaña a la misión. Hoy ya no hablamos de que sea algo que han compartido las hermanas a un grupo de laicos, hoy el adjetivo compartida significa que la misión la llevamos a cabo todos, que habrá que definir bien el concepto de implicación en la misión para ver que todos deberemos estar implicados y que es de todos porque es inherente a la esencia de la misión.

Analizamos las dificultades, los reinados de los diferentes planetas, la rutina, el “como se ha hecho siempre…” que termina paralizando, matando todo atisbo de creatividad para lo nuevo.

Y superadas las dificultades, en el desierto encontramos un pozo, un pozo para sacar agua…cada uno cumpliendo su papel: de cubo, brocal, polea….. cada uno siendo lo que es y haciendo lo que tiene que hacer pero con el mismo objetivo, sacar agua para llevar a cabo la misión.

Con todos estos elementos vistos, comprendimos que ya estábamos dispuestos para iniciar el viaje con el avión reparado en el desierto. Pero si queremos que el avión nos lleve de la mejor manera posible al lugar, al nuevo paradigma del siglo XXI, es preciso elaborar una buena CARTA DE VUELO en la que se definan los perfiles de los azafatos y azafatas, de los pasajeros y pasajeras,… Una carta en la que se determinen las nuevas estrategias de vuelo para hacer viva la misión de Evangelizar Educando en unos tiempos nuevos. Y esa carta está por hacer… entre todos deberemos completarla.

Una vez escuchada la charla tuvimos unos minutos de descanso para compartir lo experimentado…

A continuación pasamos a la reflexión personal. En una maleta, dispuesta para emprender el viaje debíamos poner:

CON QUÉ NOS HEMOS QUEDADO, PALABRAS CLAVE, QUE ME LLEVO EN LA MALETA Y QUE HARÉ CON LO QUE ME LLEVO EN LA MALETA.

Con los ecos en la reflexión personal pasamos a la comida del sábado. Hubo tiempo para compartir, dialogar….. Enriquecernos en torno a la mesa.

La tarde continuó con la puesta en común de lo que cada uno habíamos apuntado en nuestra maleta. Aportaciones muy ricas que, en un ambiente de distensión y cariño sentido, fueron enriqueciendo las conclusiones de la charla.

El tiempo pasa rápido y era preciso seguir trabajando. Esta vez nos tocaba profundizar en el documento que nos habían enviado para llevarlo preparado Llamados a RECREAR e INNOVAR la Misión Compartida en la Congregación”.

Tras una breve exposición de Olga Sanz sobre las partes del documento, una línea del tiempo del proceso seguido en la misión compartida y una parte en la que se define qué se entiende por Misión Compartida desde las Actas del XI Capitulo General celebrado en Artieda, pasamos a trabajar la tercera parte del documento en la que se nos pedía profundizar en el RELANZAR la misión.

El trabajo se realizó por equipos. Cada uno debía realizar un abanico de tarjetas en las que se pusiera el concepto de lo que se quiere relanzar y las concreciones para relanzarlo, lo concreto, las acciones que se llevarán a cabo. Además debían pensar en una forma de presentación de su trabajo en equipo de manera creativa.

Fue un tiempo de trabajo serio, profundo, a la vez que divertido, porque ya había quedado patente que “la creatividad es la inteligencia divirtiéndose”.

Antes de la puesta en común nos concedimos un espacio de descanso y compartimos lo que habíamos traído de los diferentes lugares, una rica merienda: lo mejor de cada lugar.20170211_224809

Retomamos el trabajo. Cada uno de los equipos entregó las reflexiones y cada uno buscó la manera más creativa que pudo de exponer sus reflexiones al grupo. Cabe mencionar la riqueza de todos, el cuidado, el mimo, el trabajo con el que se prepararon las diferentes exposiciones. Su carácter creativo hizo que fuera una puesta en común ágil, interesante, con la expectación mantenida en cada momento, una exposición donde todos, absolutamente todos, nos sentimos satisfechos por el esfuerzo realizado y porque dicho esfuerzo dio su fruto. También en la exposición final todos tuvimos una parte importante de Príncipes.

Y así, llegó la hora de cenar; de nuevo compartimos en torno a la mesa, a la vez que nos íbamos preparando para la fiesta de la noche.

Un tiempo nocturno para el relax, las risas, el disfrute, el compartir, el continuar pasándolo bien, ahora en un ambiente festivo, distendido…

La Comunidad DEIC de Vallirana preparó una velada donde no faltó detalle alguno: juegos, roscos, danzas y un largo etc… todo impregnado de un gran cariño y un gran trabajo en su preparación. Se llevaron el reconocimiento de todos por la manera de preparar esta velada.

Y llegó la hora del descanso. Se apagaron las luces en el Olivar, se fueron apagando las luces en Zaragoza… y el sueño nos reconfortó a todos para amanecer con la misma ilusión que habíamos cerrado los ojos, porque nos esperaba otro día grande.

Tras un desayuno fraterno, pasamos a la Eucaristía. Como todo lo que había sido estos días, preparada al detalle…. Fue oficiada por un hermano, dominico y grandísimo orador: Emilio Barcelón.

Eucaristía muy sentida. Acción de GRACIAS por todo lo vivido y celebrado; Presentamos la vida de nuestra hermana Josefina, que acababa de dejarnos para ir a vivir la Pascua que no tiene fin. Mientras en Barcelona, las hermanas de su comunidad, y los hermanos de la Comunidad DEIC, junto a su familia y profesores y amigos… la despedían, todos nosotros, aquí en Zaragoza, con dolor y con mucha esperanza, nos uníamos a su despedida. Un recuerdo muy especial y lleno de cariño para la madre de Carmen Sendino que hacía una semana, también nos había dejado para irse a vivir al lugar de la LUZ y de la Paz.20170212_100400

Y en el seno de esta Eucaristía tan especial, un hermano laico de la Comunidad DEIC de Pamplona, Alex Hasenburg, dio el paso a la tercera modalidad dentro de la Congregación. Momento emotivo, repleto de sentimientos de acogida, agradecimiento, fraternidad y un largo etc. En este marco, en esta Formación para la Misión Compartida, cobraba todo su sentido este paso que daba Alex en el seguimiento a Jesús, al estilo de Domingo de Guzmán, con alegría desbordante. Paso que estaba previsto lo hubieran dado tres laicos de la Comunidad de Barcelona, pero que no pudo ser porque se quedaron a acompañar la despedida de nuestra hermana Josefina.

Una eucaristía muy especial para un día también, muy especial….

Y pasó este momento rico en vivencias y continuamos con otro, también muy interesante.

Las hermanas Rosario Martinez de Zuñiga de Vic y Maite Zabalza, de la Comunidad Inter-Lavapiés nos contaron su experiencia en el Congreso “La misión de la Orden en el mundo”, celebrado en Roma, programado con motivo de la celebración del Jubileo de los 800 años de la Orden. Las dos fueron voz de la Congregación en Roma desde la misión “Evangelizar Educando” de la Congregación. Maite expuso su experiencia de vida en la Comunidad Inter-Lavapiés y su misión con la inmigración, y Rosario la experiencia de lo inter-religioso desde la plataforma educativa del colegio.

Nos explicaron cómo se fue gestando lo que llegó a ser el gran Congreso. Encuentros en París, Sevilla, Salamanca…

Destacaron que fue un Congreso con gran participación de los laicos.

Cada una de ellas participó en el Congreso siendo responsable de llevar a cabo un “TALLER”.

El taller de Rosario llevaba por título INTER-SER. Contó la experiencia que se vivió en el colegio en el que ella estaba: el Colegio de Vic. Ella, experta en diálogo interreligioso y con un Proyecto de fondo, el proyecto de Interioridad, implementado en el Colegio de Santa Caterina, desde la Fundación y donde se pone en juego el elemento común de todas las razas, religiones, credos y creencias: las emociones, el mundo emocional. Importancia del cuerpo, humanizar a Dios, en el sentido de profundizarlo. Una exposición cercana, bien argumentada, viva y que nos despertó a todos los presentes la admiración por el trabajo llevado a cabo.

Maite Zabalza habló desde su experiencia en la RED-INTER-LAVAPIES, su segunda conversión importante llevada a cabo en su camino de seguir a Jesús de Nazaret desde la Congregación. Un modo de vivir y compartir la misión con otra Congregación y con laicos. Puso de manifiesto la riqueza que, a las tres personas que forman la Comunidad: Pepa, Carre y Maite, les ofrece esta vida y misión desde la opción que las congregaciones han hecho.

Las palabras de Armand, Mamadu, Fanara y Lucrecia nos llegaron al corazón y nos ayudaron a descubrir el trabajo y el esfuerzo que día a día realizan para organizarse, para reclamar los derechos humanos que dignifican a las personas y que a día de hoy muchos de ellos carecen por el simple hecho de no tener papeles.

La capacidad de organización, de reivindicación, de estar al lado de…, la palabra red, la opción por saltar fronteras, el derecho a luchar por la invisibilidad de estas personas, la lucha por el acoso policial que sufren, el afán diario por querer ser personas libres, con un trabajo y una manera digna de vivir… todo esto y mucho más hizo que todos los que estábamos aquel domingo 12 de febrero en Zaragoza, entendiéramos mejor el trabajo llevado a cabo desde la RED-INTER-LAVAPIES.

Todo ello nos hizo entender de nuevo por qué personas que siguen a Jesús de Nazaret, siguen optando por la defensa de los derechos humanos, cueste lo que cueste.

Agradecimos a Rosario y a Maite habernos compartido su vivencia en Roma. Abrieron nuestros ojos, nuestra mente y corazón.

Era la hora de ir terminando, porque después de la comida, cada uno debíamos emprender el camino de vuelta a casa. Arantxa, la Priora General de la Congregación, cerró con sus palabras aquella mañana del domingo y todo lo que había sido el Encuentro.

“ENVIAD@S A PREDICAR INNOVANDO, EN MISIÓN COMPARTIDA”

Y sin olvidar las     “3 RE”

La comida de despedida sirvió para compartir los últimos momentos de dos días enriquecedores en los que todos habíamos sacado lo mejor de nosotros mismos y nos habíamos llenado de impulso renovado para relanzar nuestra razón de ser, la misión de Evangelizar Educando, otra vez nos sentíamos enviados.

Y así llegaron los abrazos de despedida, los deseos de volver a encontrarnos pronto, los agradecimientos por todo lo vivido. Era el momento del hasta luego y de la gratitud inmensa a las hermanas del Consejo General que habían hecho posible estos dos días de encuentro, reflexión, vivencia y oportunidad de sentirnos de nuevo seducidos por la razón que nos había convocado a todos.

Con las maletas más llenas de lo que las habíamos llevado, retornamos cada uno a nuestros lugares y a nuestras presencias, con la certeza de que el tesoro que llevamos entre manos debes ser entregado, compartido y nos debe mover a todos a contagiar que es posible ser feliz viviendo de esta manera, viviendo seducidos por una misión que nos llena y que no es otra que EVANGELIZAR EDUCANDO.

 

 

 

 

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