FRAY ANGÉLICO

La anunciación en el Museo del Prado, de Fray Angélico

             Arte del Renacimiento, Pintura, temple sobre tabla.

1430 y 1432 (S. XV)

En esta pintura característicamente se aprecia el uso de la arquitectura como fondo, contiene figuras religiosas con aureolas, hay un intento de la perspectiva, la lejanía y la profundidad. Se aprecia que los personajes hablan entre ellos, esto es llamado “sagrada conversación”. Los cuerpos son delicados. En cuanto a los colores son típicamente medievales, al igual que las posturas y la orla.Fot.Anunc.

 Comentario

La anunciación de Fray  Angélico es un pintura al temple sobre tabla que fue pintada hacia 1430 en el convento de Fiesole y llegó a España tras ser vendida por los frailes a la familia Farnesio, que la regaló al Duque de Lerma, mano derecha del rey Felipe III. Tras pasar por el convento dominico de San Pablo de Valladolid, la Anunciación se asentó por mucho tiempo ya en Madrid, en el Convento de las Descalzas Reales, hasta que en 1862, el esposo de la reina Isabel II, Francisco de Asís de Borbón, lo envió al Museo del Prado como donación real. El tema es el momento en el que el Arcángel Gabriel aparece ante la Virgen María para anunciarle que portará al Hijo de Dios en su vientre. El fraile pintó, con un estilo que destila inocencia, la aceptación de la Virgen y la transmisión del Espíritu Santo y que aparece como una paloma transportada por un rayo de luz que brota de una mano (Dios), situada en la esquina superior izquierda de la tabla, rayo que cruza en diagonal la pintura, en dirección a la Virgen, señalando la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. La escena representa en conjunto, el principio y el final del pecado, los primeros padres y la salvación del hijo de María.. Fray Angélico era monje dominico destacando sus futuras pinturas sobre tabla y frescos murales.  Sus obras son herederas del gótico y del espíritu religioso medieval, aunque utilizando técnicas nuevas como la perspectiva y el uso de la arquitectura como fondo. Su estilo curvilíneo y sus dorados añaden un carácter sensitivo y cuidadoso a su pintura. Su pintura es delicada, intimista y sentimental. Toda  su  obra  la  realizó  en  el  convento  de  San Marcos de Florencia (el cual es hoy museo del pintor) y a partir de 1450 su  estilo  evoluciona  a  la pintura florentina de la época.  Es el pintor de las Anunciaciones, tales como la Anunciación de la iglesia de Santo Domingo de Fiesole o la Anunciación del Museo del Prado en donde puede expresar su dulzura a la vez que las dota  de  un  sentido  nuevo  del  volumen. Decora los muros de la sala capitular, claustro y celdas del Convento de San marcos de Florencia. En 50 frescos imparte un mensaje de espiritualidad a sus hermanos, donde vuelve a dar muestras de su arte minucioso y detallista a la manera gótica, expresando el idealismo más puro y absoluto.

El Beato Angélico  va  a Dios por la belleza :”Este mundo en que vivimos tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza. La belleza, como la verdad, pone alegría en el corazón de los hombres; es el fruto precioso que resiste la usura del tiempo, que une las generaciones y las hace comunicarse en la admiración. Y todo ello está en vuestras manos. Quien hace cosas de Cristo debe vivir en Cristo.”

La belleza de la contemplación es el primer paso necesario e imprescindible para la predicación. Fray Angélico, como buen hijo de Santo Domingo, cultivó la vida contemplativa y ayudó a sus hermanos a que la cultivaran. La experiencia de oración de fray Juan era intensa. un biógrafo de artistas, afirmaba que antes de comenzar a pintar, fray Angélico oraba ante el Señor, pero iba más allá y su mismo trabajo constituía para él una fuente de contemplación.

Nos ha dejado numerosas «homilías» que siguen conmoviendo corazones aún hoy; plasmó todo un tratado de Eclesiología recordando al Pontífice cuál es su misión: el servicio, la caridad, el anuncio del Evangelio y la entrega incluso hasta el martirio.

Mª Asunción Juanbeltz  OP.

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