El Paje Real visita a las hermanas de Vic

 

 

SALMO DE LA ESTRELLA
Señor, yo quiero ser una estrella
sí, como aquella que guió a los Magos al portal.
Estrella que en la noche
alumbra el camino de las gentes
que caminan sin rumbo.
Ser estrella humilde,
que no tiene fin en sí misma,
sólo indica el camino hacia Jesús.
Ser, Señor,  una estrella,
un signo pobre de tu paso
por el corazón de las personas.
Ser, Señor de mi vida,
una estrella errante y fugaz;
errante para ser peregrino
por los caminos de la fe y la esperanza.
Fugaz para que nadie se quede en mí,
sino que sea transparencia de amor,
dónde fugazmente yo paso,
pero Él y su Amor
permanecen siempre.
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