DESPLEGAR, PERCIBIR, SINTONIZAR

Se estrenaba un nuevo díaMariposas, 14 de febrero de 2014. Zaragoza, nos recibía un año más para disfrutar de unas jornadas de reflexión, trabajo, oración, convivencia. Esta vez con una novedad, juntos hermanas y laicos para hacer realidad el espíritu del X Capitulo General.

Por la tarde, en la Residencia de la  Quinta Julieta se empezaba a sentir un “calor” diferente, abrazos, saludos, afectuosos, presentaciones, miradas,… Y se repartía una mariposa  ¿qué significaría?

El cansancio de la jornada laboral o los kilómetros del viaje no nos impidieron  DESPLEGAR” nuestras alas para ver el “Circo de las Mariposas”. Nuestra identidad, ser mariposas con nuestras debilidades, fortalezas, ilusiones, esperanzas,…retos. Vivir nuestro proceso de oruga a mariposa.  Participamos, nos identificamos con el circo porque nos sentimos comunidad que nos ayudamos, donde vivimos y celebramos lo que somos y sentimos.

Toni y Marta bajo paragüasAmaneció el día 15 y “nos empapamos” con agua fina que nos fue calando hasta dentro: la Palabra de Dios. Llueve tú, sobre nosotros, derrama tu agua viva. Todo lo recibido debe ser dado, ofrecido, entregado y, por eso, en este momento de la historia somos los pies, las manos, la boca, …. Gracias, Señor, porque nos necesitas.Percibir

Luís Manuel Suárez, religioso claretiano, nos acompañó durante la mañana y nos ayudó a “PERCIBIR” nuestra vida y misión desde la “Cultura Vocacional”. Dios nos llama a “ser alguien” y nos invita “a hacer” algo valioso. Nuestra misión es invitar a plantearse a toda persona que vive a nuestro lado, que camina junto a nosotros esta pregunta, ¿Quién soy yo y cuál es mi misión en el mundo? Tenemos que ayudar a descubrir en el otro el sentido de su vida y su vocación personal según el querer de Dios, el sueño de Dios.

Después de una comida fraterna y un descanso, nos pusimos a tono para “SINTONIZAR”, para crear entre todos, laicos y hermanas, nuestra propia sinfonía. La Novena Sinfonía de Beethoven nos introdujo en nuestra orquesta, donde todos y cada unos de nosotros somos necesarios.

Previamente, todas las comunidades –Comunidades de hermanas y Comunidades DEIC- habíamos trabajado el documento “Cultura Vocacional”. Habíamos aportado sugerencias, comentarios, propuestas, acciones, …. Se expuso la síntesis del trabajo realizado y  el proceso llevado a cabo hasta la elaboración del documento que, cada uno habíamos reflexionado y profundizado antes de acudir al encuentro. No hay melodía si no hay un pentagrama. Pentagrama que es la base y el fundamento de toda composición. El Pentagrama viene a simbolizar nuestra mentalidad común para realizar acciones comunes. Por grupos se pensó, se constató cuales deberían ser nuestros principios, fundamento:  

  • A Vivir con alegría, gratuidad, disponibilidad y compromiso la vocación, cultivo de la interioridad y transmitir esperanza.
  •        Acoger la vida como don, y así podremos poner nuestra vida al servicio de los demás.       Ser coherentes con el Evangelio.
  • Lo comunitario, personas que creamos un ambiente y nos acompañemos en vivir esta vocación. Comunidad que ora, que acompaña, que se solidariza, que ayuda, que comparte la Palabra, sabiendo que tenemos una misión que realizar.
  • Apertura  para captar  los  signos  de  los  tiempos. Querer  y  valorar  positivamente   el  tiempo  que nos toca  vivir.
  • Una formación conjunta, laicos y hermanas,  para crear mentalidad y promover acciones comunes.

 

Nuestra identidad congregacional, nuestra sinfonía iba tomando forma, al Equipo de Pastoral Vocacional le queda la tarea de organizar, distribuir, perfilar para que todo esto tenga una armonía y una buena sintonía.

La tarde iba llegando a su término pero teníamos la invitación de Gedeón para revitalizar  nuestra llamada, para sentirnos llamados a una misión aquí y ahora como lo sintió el valiente Gedeón. Disfrutamos de un amplio espacio de oración donde nos sentimos en sintonía unos con otros y donde, sobre todo, sentimos la presencia de Dios, “Yo estoy contigo”, “Sé tú mismo, los demás puestos ya están ocupados”, “La historia de la salvación se realiza desde los que somos, tenemos y vivimos”. Percibimos con fuerza que Dios nos da su bendición y nos acompaña para seguir haciendo realidad su Proyecto.

Nocomedors sentamos en torno a la mesa para disfrutar de la cena pero sobre todo de la compañía de las hermanas y laicos. Cuánta vida para dar, compartir; cuántos proyectos, ilusiones, caminos por recorrer  juntos y con ganas de seguir  adelante.  Y tras la cena… Hubo tiempo para hablar, ver cine, reír, contar experiencias,….

Amaneció el domingo, tercer y último día de encuentro. Nuestros corazones estaban en sintonía para alabar, bendecir a Dios en comunidad. Celebramos la Eucaristía presidida por Antonio García O.P. Nos invitó  a ser testigos del amor de Dios hacia dentro de nuestras comunidades y hacia fuera. Somos llamados, como los apóstoles, a una tarea: evangelizar desde nuestro trabajo, apostolado y siempre sabiendo ver los signos de los tiempos.  El momento de las ofrendas fue un momento significativo, todas las comunidades expresaron su vida, su realidad, su futuro, sus esperanzas,…. ¡Cuánta riqueza se percibió, se palpó, se escuchó,… ! Se constató que somos una Congregación que vive y celebra la Vida.

La melodía tiene que ir sonando. Otro elemento imprescindible para que las notas suenen bien es poner las respectivas claves.

    Clave de Sol, acciones, gesto, retos,… hacia fuera: salir de nosotros mismos, ser solidarios, presentar nuestro carisma como algo apasionante acompañar procesos, trabajar en equipo, cultivar actitudes evangélicas donde trabajamos y vivimos, ir hacia, …

     Clave de Fa, acciones, gestos, retos, hacia dentro: Testimoniar una vida fraterna, seguir impulsando la formación, vivir nuestra vocación como un regalo, como don en comunidad, revitalizar el carisma, …

La partitura iba teniendo color, iba adquiriendo una peculiaridad, una sonoridad y acordamos que la clave a partir de este momento tan significativo  tendría o llevaría la clave OP, para que nuestra sinfonía desplegara ese toque dominicano muy presente en nuestra vida.Pentagrama

En la asamblea se respiraba aire fresco y renovador, espontaneidad y se percibía que todos nos sentíamos miembros de una misma orquesta.

Solo quedaba una cosa, poner las notas musicales para “DISFRUTAR”  de esta música, nuestra música:

·      Do: donación, Domingo, dones del Espíritu, …

·      Re: revitalizar, recrear, renacer, renovar, responder a nuestro tiempo,…

·      Mi: misión, misericordia, misterio

·      Sol: vida, energía, alegría, calor, apertura, ..

·      Si: a la inculturación del carisma, al proyecto de Dios, un sí en comunidad

Estas notas musicales nos invitaron a bailar y cantar con la melodía de “Sonrisas y lágrimas”

Es imposible plasmar aquí toda la música que durante esos días se llegó a vivir, celebrar, compartir, disfrutar, soñar, impulsar, revivir,…. Seguimos caminando, seguimos sintiéndonos compañeros de camino hermanas y laicos, todos somos y nos sentimos comunidad, una  Congregación donde Dios ha puesto su sello, su música, su sintonía.

Gracias porque entre todos hemos hecho posible esta Sinfonía Congregacional en clave dominicana.

Grupo(1)


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